España logra un hito histórico: el primer trasplante de rostro exitoso del mundo

Una paciente ha recuperado la funcionalidad facial tras un trasplante de cara en Barcelona. La operación supone un hito médico mundial.

El Hospital Universitario Vall d’Hebron ha realizado con éxito el primer trasplante de cara del mundo a partir de la donación de una persona que había recibido la eutanasia, un hito médico internacional en el ámbito de la cirugía reconstructiva y de los trasplantes complejos.

La intervención se llevó a cabo en una paciente que había sufrido una necrosis grave del tejido facial como consecuencia de una infección, lo que afectaba a funciones básicas como la respiración, la alimentación y el habla. El trasplante permitió reconstruir parcialmente el rostro y comenzar la recuperación funcional de la paciente.

La donante había expresado de forma explícita y anticipada su voluntad de donar órganos y tejidos tras recibir la prestación de ayuda para morir, lo que permitió a los equipos médicos planificar el procedimiento con antelación. Esta coordinación previa facilitó la preparación técnica del trasplante, incluyendo la adaptación precisa de los tejidos faciales.

La paciente hablando con los médicos.

El equipo de Vall d’Hebron explicó que Carme necesitaba un trasplante de la parte central del rostro, dañada de forma irreversible por la infección. En este tipo de intervenciones participan cerca de un centenar de profesionales de distintas especialidades. Se trasplantan piel, músculos, nervios y huesos mediante técnicas de microcirugía muy complejas.

España logra el primer trasplante de cara del mundo con una donante que recibió la eutanasia.

Una intervención médica y humana

Los especialistas subrayan la importancia de la evaluación psicológica del receptor. La cara está estrechamente ligada a la identidad personal, por lo que se analizan factores como la capacidad de adaptación, el apoyo familiar y la adherencia al tratamiento. El hecho de que la donación procediera de una persona que había solicitado la eutanasia permitió una planificación personalizada en 3D.

La cirugía fue dirigida por el doctor Joan Pere Barret, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados de Vall d’Hebron, y contó con la participación de cerca de un centenar de profesionales, entre cirujanos, anestesistas, personal de enfermería y especialistas en microcirugía, inmunología y salud mental.

Según explicó el doctor Barret, este tipo de intervenciones requieren una preparación extremadamente compleja y un seguimiento a largo plazo, ya que implican el trasplante de piel, músculos, nervios y estructuras óseas, además de un tratamiento inmunosupresor continuado para evitar el rechazo.

Desde el hospital subrayan que el procedimiento se llevó a cabo respetando estrictamente los protocolos éticos y legales vigentes, y destacan la generosidad de la donante y de su familia, sin la cual este avance no habría sido posible.

Vall d’Hebron es uno de los centros de referencia mundial en trasplante facial. En 2010 ya realizó el primer trasplante total de cara del mundo, y ha llevado a cabo desde entonces varios procedimientos de este tipo, consolidando su liderazgo internacional en cirugía reconstructiva de alta complejidad.

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